Tener tus propios cultivos en casa es muy sencillo. Sólo necesitas:

  1. Semillas
  2. Un lugar con luz directa
  3. Riego para tu huerto
  4. Recipientes y sustrato
  5. ¡Un poco de tiempo y mucho cariño!

Son innumerables los beneficios de cultivar tu propia comida:

  • Nos proporciona alimentos nutritivos, sabrosos y sanos
  • Alto nivel educativo para los más pequeños
  • Es una vía de escape frente al estrés, el ruido, la contaminación y el asfalto
  • Una forma de mantener el contacto con el medio natural y rural

 

Estos son algunas de las variedades que puedes cultivar: Zanahoria, Tomate, Espinacas, Fresas, Ajos, Albahaca, Orégano, etc.